​Las madres, guardianas de nuestro futuro

La vital importancia de las progenitoras no solamente en la crianza de un hijo, sino que en la construcción de un mundo mejor.

9 MAY 2017 · Lectura: min.

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​Las madres, guardianas de nuestro futuro

"Jamás en la vida encontraréis ternura mejor y más desinteresada que la de vuestra madre", puntualizó en cierta ocasión el novelista francés Honoré de Balzac, dando muestras de lo importante que es la madre en la crianza y crecimiento de un niño.

Y más allá de cualquier frase cliché, la importancia de la mamá en la vida de cada uno es innegable. Desde la necesaria alimentación cuando somos unos recién nacidos hasta la entrega de estímulos, afecto y protección son las cosas que podemos hallar en los brazos de nuestras progenitoras.

¿Tiene un nombre esta actitud?

La necesidad de contacto afectivo nace en el ser humano apenas sale del vientre materno. Y es acá donde la madre aparece en su función de brindar los estímulos afectivos benignos o positivos. No se trata de una función exclusiva de la madre, pero por razones biológicas tienden a ser ellas las personas más idóneas para ello. A todo esto se le conoce como la función materna.

De todas formas, cualquier otra persona que tenga las ganas y destrezas afectivas puede desempeñar la función materna. Como dice el dicho: madre es quien cría.

Otro gran factor de apego es el hecho de la lactancia. Los bebés son personas como cualquier otra, y aman alimentarse. En este sentido, asociar el rostro de su progenitora al acto de comer o tomar leche les genera sus primeros buenos recuerdos.

¿Cuál es la importancia en el desarrollo del bebé?

Muchísima. Durante los primeros seis meses de vida la guagua vive a través de su madre, y es después de esta etapa cuando comienza a darse cuenta que su mamá no es una persona cualquiera, y por eso se manifiesta el apego. Acá es común que aparezcan los "tutos" u otros objetos que el niño poseerá casi como un tótem para así poder combatir la angustia por separación. Por eso es importante que la madre no le quite este tipo de objetos a su hijo.

Y cada actitud que la progenitora adopte repercutirá en la personalidad del pequeño: si es demasiado aprehensiva, transmitirá inseguridades a su hijo, quien posiblemente adoptará una actitud ad hoc y podría transformarse en una persona insegura y con pocas ganas de descubrir el mundo por sí sola. Lo mismo con la violencia y otras actitudes.

Una mamá es puro ejemplo para un niño. Por eso debe enseñar con sus actitudes, pues de ahí el pequeñito aprenderá a relacionarse con los demás, gestionar conflictos y asimilar valores.

Ahora bien, sabiendo eso, tampoco es aconsejable intentar "potenciar" artificialmente el carácter de un pequeño. Para que crezca emocionalmente estable y saludable, lo mejor es disponer de un contexto de crianza lleno de estímulos, con libertad para explorar su entorno pero con límites claros.

Tras esto queda clara la importancia de las madres, y el porqué todos los días se les debiese celebrar: es que no solamente son responsables de criar a una nueva persona, sino que también de modelar a quienes construirán un mundo futuro, un mundo que de todas formas necesita ser mejor que el actual.

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