¿Existe la impotencia sexual femenina?

En el entorno médico y psicológico es conocida como disfunción sexual femenina y quizás lo estás experimentando sin saberlo con certeza…

20 ABR 2016 · Lectura: min.
¿Existe la impotencia sexual femenina?

Cuando escuchamos el concepto de "impotencia sexual", solemos relacionarlo con temas fálicos, vinculados al ámbito masculino, a la virilidad y a problemas eréctiles. Sin embargo, también es posible hablar de la impotencia sexual femenina, aunque en los entornos médicos se opta muchísimo más por el término "disfunción sexual femenina".

Pero, ¿existe realmente? Por supuesto que sí. Probablemente es más común de lo que crees, sobre todo si eres hombre o bien si eres una mujer que nunca ha pasado por alguna (o varias) de las siguientes situaciones:

  • Bajo deseo sexual. Ésta es la forma más común en que una disfunción sexual femenina puede manifestarse. Involucra una falta de interés sexual o baja voluntad para mostrarse en una faceta sexual.
  • Trastorno de excitación sexual. O quizás tu deseo sexual está intacto, pero no logras excitarte o mantener ese nivel de excitación durante la actividad sexual misma.
  • Trastorno orgásmico. Tienes constantes problemas para alcanzar un orgasmo, pese a recibir una (aparentemente) adecuada estimulación por parte de tu pareja.
  • Dolor durante el coito. Sientes molestias físicas, sobre todo en el área vaginal, cuando intentas o tu pareja intenta estimularte sexualmente.

Este tipo de inconvenientes en la intimidad pueden manifestarse de diversas formas: en algunos casos se trata de episodios puntuales y/o pasajeros, pero en otras mujeres consiste en un problema permanente.

Esto, ya que las respuestas sexuales que todas las mujeres (y hombres) tenemos en determinado momento son multifactoriales, es decir, dependen de una conjugación de elementos fisiológicos y emocionales, así como de nuestras propias creencias, estilos de vida, experiencias y tipos de relación.

Sin embargo, es también cierto que existen algunos elementos más específicos que pueden inducir el desarrollo de este tipo de disfunción, como por ejemplo si estás atravesando por un cuadro depresivo o ansioso, si padeces enfermedades al corazón, problemas al riñón o al hígado, enfermedades vinculadas a la médula espinal o esclerosis múltiple, si estás tomando medicamentos como antidepresivos o remedios para la presión arterial.

También puede influir la disminución en los niveles de estrógeno o un cambio hormonal fuerte, como ocurre –por ejemplo—justo después de dar a luz o durante los periodos de lactancia.

Pero donde nos queremos detener con mayor detalle es en los factores de índole psicológico: si en tu historial médico puedes destacar algún episodio de abuso o trauma sexual, o si estás actualmente sometida a un estrés emocional prolongado, es posible que el origen de tu disfunción sexual tenga que ver con aquello.

En este sentido, lo primero que te recomendamos es acudir a tu médico de cabecera y explicarle lo que estás viviendo –sí, sabemos que da un poco de vergüenza hablar temas sexuales y tan personales, pero valdrá la pena--, con el fin de descartar o confirmar que el origen de tu problema tenga que ver con asuntos fisiológicos (variaciones en tu zona pélvica) o patológicos (problemas arteriales, cáncer o diabetes, por ejemplo).

Y, dependiendo de su diagnóstico, éste podría derivarte a un psicólogo especialista en terapia de pareja o en temas de sexualidad.

A esta altura, lo importante es que tengas absolutamente claro que una vida sexual satisfactoria es de alta relevancia para tu bienestar, no importa en la etapa de la vida en que te encuentres. Por lo tanto, tanto la vía médica/psicológica como la comunicación con tu pareja deben fortalecerte hasta encontrar soluciones satisfactorias y permanentes.

Para ello, en PsicologosOnline.cl te recomendamos anotar en una libreta todos los síntomas de tu posible disfunción (cuándo y cómo ocurre el problema), datos sobre tu historial sexual (qué tipo de experiencias has tenido desde que te volviste sexualmente activa), tu historial médico (medicamentos que tomas, enfermedades que padeces) y un listado de preguntas que quieres plantear abiertamente a tu médico o psicólogo en la próxima consulta. No tengas vergüenza, ya que no eres la única que ha pasado por una situación así.

¿Quieres seguir leyendo?

¡Muy fácil! Accede gratis a todos los contenidos de nuestra plataforma con artículos escritos por profesionales de la psicología.

Al continuar con Google, aceptas nuestras Condiciones de uso y Política de Protección de Datos


PUBLICIDAD

Psicólogos
Escrito por

PsicologosOnline.cl

Nuestro comité de expertos, formado por psicólogos colegiados, se compromete a proporcionar información y recursos precisos y confiables. Toda la información se respalda con evidencia científica y se contrasta para garantizar la calidad de sus contenidos.
Consulta a nuestros mejores especialistas en disfunción eréctil
Deja tu comentario

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD