¿Quieres alcanzar tus metas? Date un gustito

Una investigación revela que los placeres simples de la vida pueden compensar las irritaciones diarias y mantenerte enfocado en tus objetivos.

15 DIC 2016 · Lectura: min.

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Todas las imágenes: Shutterstock.

¿Sientes que cada vez te cuesta más cumplir los plazos de tu trabajo?, ¿crees que te falta chispa para completar tus proyectos personales con ganas? Entonces es hora de un descanso. O de salir a tomar algo con un amigo. O de dedicar una tarde a vitrinear por ahí. O de incluir un postre novedoso en tu almuerzo.

¿Qué tiene que ver una cosa con la otra? Mucho, de acuerdo a un grupo de investigadores de la Universidad de Melbourne: según ellos, experimentar más placeres simples durante el día estaría vinculado con tener mayores progresos en los objetivos personales.

Asimismo, descubrieron que tener un mal día lleno de molestias distrae a las personas de sus metas, pero que el efecto negativo de aquellos inconvenientes puede ser completamente revertido si las personas experimentan muchos placeres simples en su vida cotidiana.

Así que no bajes los brazos con tus ambiciones personales y profesionales; la solución podría estar en los pequeños detalles de la vida.

Según Nicole Mead, profesora asociada de la Universidad de Melbourne (Australia) y autora líder del estudio:

"Promover los beneficios de los placeres cotidianos puede ser una intervención en el lugar de trabajo para ayudar a las personas a alcanzar sus objetivos laborales".

Y agrega:

"Al actuar como un amortiguador contra las pequeñas molestias, los placeres cotidianos también pueden ayudar a las personas a fortalecerse psicológicamente para lidiar con el estrés y aceptar desafíos".

Esto, por lo tanto, podría tener interesantes impactos en la productividad laboral y el manejo del estrés, así como en la publicidad, la que habitualmente ubica a los placeres como tentaciones o indulgencias en vez de mostrarlas como algo constructivo.

"Las personas intuitivamente creen que el placer se entromete en el camino de la consecución de objetivos como cumplir con los plazos establecidos, así que las personas tienden a pavonearse sobre lo duro que trabajan y lo poco que duermen para sentirse seguros sobre sus esfuerzos. Pero todos sabemos que si trabajas demasiado duro corres el riesgo de sufrir un burnout", dice Mead.

Placeres simples y molestias menores

El placer simple más comúnmente registrado fue sociabilizar, seguido de la comida, la universidad, el entretenimiento, las relaciones románticas y los pasatiempos.

Curiosamente, lo que para algunos participantes resultó placentero para otros significó algo molesto. ¿Un ejemplo? La molestia menor más común fue la universidad, seguida de sociabilizar. Las relaciones románticas también fueron un inconveniente para un número significativo de personas.

Otras molestias que aparecieron de manera significativa fueron el trabajo, el trayecto de casa al trabajo y la salud.

Dato llamativo: la encuesta en sí misma fue definida como una molestia común, representando casi el 5% de todas las molestias menores registradas.

"Nuestros resultados sugieren que el real poder de los placeres simples que nos hacen sentir bien parece estar vinculado a momentos cuando las cosas no van bien. Un placer simple parece restaurar las reservas psicológicas de las personas para que les vaya bien", dice Mead.

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El método de estudio

El equipo seleccionó a 122 estudiantes y funcionarios de la Universidad Erasmus (Holanda) para participar en una encuesta de seis días en que se monitoreó el número de placeres simples y molestias menores que experimentaron durante el día. Luego ellos compararon esos datos con los reportes de la tarde que los participantes completaron sobre qué tan lejos habían llegado en la consecución de sus metas ese día.

Los participantes fueron notificados por mensajes de texto 5 veces al día y se les dio una ventana de 30 minutos para registrar los placeres simples y molestias menores que experimentaron desde la última vez que fueron contactados.

Los investigadores dejaron a criterio de los participantes decidir lo que constituía un placer simple y qué constituía un inconveniente menor. La única guía que les dieron fue que la experiencia debía ser mundana o un lugar común.

¿Principales hallazgos?

  • Existió una correlación significativa entre experimentar un alto número de placeres simples y el progreso en los objetivos.
  • Las molestias menores sólo los distrajeron de su progreso en los objetivos cuando experimentaron pocos placeres simples.
  • Cuando registraron muchos placeres simples, las molestias menores no tuvieron impacto alguno en la consecución de los objetivos.

La académica dice que, si bien son necesarias más investigaciones al respecto, estos resultados actuales entregan un antídoto a la mirada tradicionalmente hostil que tiene la sociedad occidental respecto al placer, en donde la auto-negación y el esfuerzo son promovidos como virtudes, mientras que la búsqueda de placer es vista como un vicio.

Mead concluye:

"Las sospechas respecto al placer están profundamente insertas en la cultura occidental. Pero las personas ahora tienen una aproximación más compasiva de sus vidas. Después de todo, no somos robots. Es probablemente mejor aceptar que tenemos deseos y usarlos de forma positiva en vez de tratar de negarlos. Y nuestra investigación sugiere que disfrutar algunos placeres simples puede realmente ayudarte a alcanzar tus objetivos".

El estudio fue publicado en la revista Journal of the Association for Consumer Research, vinculada a la Universidad de Chicago, e incluyó a investigadores colaboradores de la Escuela de Negocios Bauer de la Universidad de Houston y del Centro de Cognición Social de la Universidad de Cologne.

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